Deshabituación

Se realiza en pacientes que ya no sufren los efectos del síndrome de abstinencia. Es un proceso en el que la persona intenta no volver al consumo de la sustancia por la cual ingresó, normalmente con tratamiento psicoterapéutico. Los profesionales deben fomentar ciertas habilidades personales y sociales con objeto de conseguir que el paciente pueda vivir sin consumir.

Es importante en esta fase la toma de conciencia del problema así como el planteamiento de objetivos a corto/medio plazo que motiven al usuario. Estos aspectos serán una herramienta especialmente relevante de cara a prevenir futuras recaídas. La persona se encuentra estabilizada, pero el deseo de consumir (o de jugar) va a seguir presente por lo que es muy importante generar herramientas y técnicas que permitan prolongar este estado de no consumo el mayor tiempo posible.